sábado, 10 de noviembre de 2012

El tiempo pasa tan deprisa...

Si es que todo el mundo dice que cuando te conviertes en mamá el tiempo comienza a pasar más deprisa, volando... A mi me lo decían mis amigas cuando nacieron sus peques y la verdad es que hasta que no te pasa a ti no percibes cuanta verdad encierra esta frase hecha. Será por la cantidad de cosas que tienes que hacer, las preocupaciones, no se, pero te levantas un lunes y al ratito ya es jueves!!
Hace nada estábamos disfrutando de la playa, del solecito y de las vacaciones y ya casi estamos a punto de empezar a pensar en Navidades, turrones, regalos y decoración navideña. No es que me queje, al contrario, pienso que mientras el tiempo pasa, aunque sea volando, vamos disfrutando de la vida (aun con la que está cayendo) y las personas que nos acompañan en el camino.
Os dejo un pequeño resumen de lo que fue nuestro verano, ahora tan tan lejano, pero que en estos días de frío y lluvia reconforta recordar.


Mireia descubrió su pasión por el mar este año, pues el anterior era tan chiquitina que no enteró de nada...
El agua del mar le entusiasma, más que la piscina, no se porqué. De la arena no es tan amiga!! Menos mal que las calas de Jávea son de piedras y no se ensucia las manos!!


También aprovechamos las vacaciones para escaparnos unos días a Asturias, paraíso en la tierra donde los halla. A mi ya me tenía conquistada desde hacía muchos años, pero mis amores no la conocían y cayeron rendidos por su belleza, gastronomía y hospitalidad. Sin duda repetiremos en más ocasiones.
Y con esta entrada resumen me despido por hoy. En la próxima os cuento como fue el cumple de mi chiquitina, que esta semana ha cumplido 2 añitos, y os mostraré de paso algún vestidín de esta temporada.

Besos