Tengo que confesar que una de las prendas con la que más a gusto me siento es con un buen vaquero. Tienen tantas posibilidades, según lo combinas con bailarinas o tacones, con una camisa más arreglada o una camiseta sencilla, una americana... por no hablar de su resistencia. En fin, las mil y una alternativas.
Como Mireia es muy pequeña para llevar vaqueros, (he de confesar que los tiene, para cuando vamos a la montaña o al campo), pensé que un vestido vaquero sería ideal para el trote diario, pero sin renunciar a su estilo de nenita como yo lo llamo.
Aquí está el resultado, muy sencillo para que sea lo más fácil de combinar posible.... Casi con cualquier color de chaquetita y leotardo está preciosa.
Espero que os guste!